viernes, noviembre 11, 2005

Esquina Ravelo

A veces, es bueno tener un hombre. Un hombre generoso, que sepa abrazarte a través de las sábanas.
Yo tuve un hombre. Todavía lo recuerdo. Una vez dormimos juntos.
¿Qué nos habrá separado? Acaso hayamos sido náufragos de mares distintos. Acaso hayamos temido no poder ser solamente uno.
Nunca me puse sus calzoncillos. Jamás recogió él un cabello mío de su almohada.
Y sin embargo, acarició mi alma.
Existen mujeres benditas, que transcurren la vida entera con su hombre. Yo tuve apenas una noche de dormir junto a él. No me hizo hijos. No estrenó zapatos conmigo.
Una noche. Y después, los meses, los años.
Pero me buscó entre las sábanas, y cerró sus ojos cobijado en mi cuerpo. Descansó sus días aferrado a mí.
Mientras lo miraba dormido, yo pensaba 'a veces, es bueno tener un hombre'.
Porque las historias de parejas, de matrimonios, duran años y hasta vidas completas. Pero las historias de amor, las historias perfectas, duran apenas un día. Una noche, apenas.

13 Comments:

Blogger påt®iciå said...

Si durarían más de una noche no serian historias perfectas...

6:16 p.m.  
Blogger Olivia Casso said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

6:27 p.m.  
Blogger Olivia Casso said...

FE DE ERRATA

Y sin embargo ahora "me doy cuenta de que me faltas"

ME DOY CUENTA DE QUE ME FALTAS

Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.

Jaime Sabines

Que lindo encontrarte

6:28 p.m.  
Blogger claudiaenverso said...

quizá sea esa la verdadera razón del amor, no? la ausencia, la espera, que nos hace volver a nosotros mismos, en un intento desesperado por encontrar en uno mismo la totalidad.
Gracias por los comentarios, y bienvenidas sean.

9:45 a.m.  
Blogger claudiaenverso said...

quizá sea esa la verdadera razón del amor, no? la ausencia, la espera, que nos hace volver a nosotros mismos, en un intento desesperado por encontrar en uno mismo la totalidad.
Gracias por los comentarios, y bienvenidas sean.

9:53 a.m.  
Blogger Mar said...

a veces, sólo para que no se nos coarte la libertad -que peligrosas, regalamos al primer hombre que pase- aparecen seres que sabe huir sin herirnos... dejándonos sus alas

10:28 a.m.  
Blogger claudiaenverso said...

Mar! qué lindo que hayas venido. Me encantó tu poesía en honor a Bukowski: 'deberás aferrarte a varios hombres'... creo que tienes razón, huyen sin herirnos, y a veces huimos nosotras

5:42 p.m.  
Blogger Mar said...

verdad que tambien huimos, verdad verdad, saludos desde el cerco

5:09 p.m.  
Blogger expresiones said...

sobre sentimientos y pasiones y todo lo demás, es vaciarnos en un espacio que es de uno y es de todos,
rosmery

10:59 p.m.  
Blogger charo said...

Clau, se que te quiero. Y ademas se otra cosa: tu escritura es perfecta.
Alguien dijo: Cuando mas oscura es la noche, mas claro sera el dia.
Ambas tenemos pues dos alternativas. Habra que buscarla tercera.

5:53 p.m.  
Blogger carlatania said...

él dormía, yo velaba, me maravillaba su perfecta placidez, después de amarme así. Mis dedos se enredaban en su cabello de caracoles, y mis lágrimas surgían como rocío en la hierba...
él dormía, yo velaba, estaba tan bello como un querubín, tan frágil, tan blanco...tan ajeno al frenesí de los momentos...
él dormía, yo velaba, tenía miedo de despertar del sueño...
"tu papá no va a querer...todos nos van a criticar",
él dormía, yo velaba, no importan los diez años de más y de menos...
yo que buscaba explicaciones para todo, me quedaba alelada...
él dormía y yo velaba, esperando lo inalcanzable...
nunca una mariposa vivió para ver a sus nietos,
a veces reconoces el amor porque te da tristeza de lo que todavía no has perdido, como previniendo al corazón de lo predestinado.
Todo estaba dicho, el fin certero, sus amigos lo habían pronosticado, y mi papá también:
"como no te das tu lugar... como con ese..."
Contra toda previsión, todavía duerme, hace 375 noches en mi cama, y todavía velo su sueño, una noche más, un día más, un minuto más, un segundo más... porque el amor es desprevenido y todavía mis mis dedos se enredaban en su cabello de caracoles.

6:26 p.m.  
Blogger carlatania said...

Hola Claudia, el anterior poema? o recuerdo? o lo que sea a propósito de tu frase "mientras lo miraba dormido"

6:30 p.m.  
Blogger claudia peña claros said...

Charo querida, gracias, muchas gracias por tus palabras. Buscaré la tercera opción, la buscaré, incansable, inalcanzable. Tal vez esa (la búsqueda) sea la tercera. Avisame si la encuentras vos antes que yo.
Carlatania ¡qué hermoso tu poema! una noche más, un día más... que Venus y la virgen María te concedan muchas más de esas noches, noches pobladas de su sueño.

10:19 a.m.  

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