viernes, julio 28, 2006

Pornografía

Una vez yo fui una foto con babas. Esas fotos de chicas en bikini, que los camioneros untan con saliva, y el bikini desaparece. Quedan pechos y sexo desnudos, ofrecidos bajo el sol polvoriento de algún camino. La excusa para masturbarse.

Yo fui una de ésas para su hambre. Un silencio atravesado bajo su olor y su peso. En mis uñas, la rabia de todas las perras fermentándose. Un sudor picante y ajeno, como mi cuerpo, adentrándose en la memoria, anudándose a mis cabellos.

Habrá pensado que a dentelladas podría poseerme.

Muchas palabras, muchos éxodos para huir de aquella saliva. Tanto aullar. Tanto miedo.

Pero aún así, las marcas persisten: hay noches que nunca terminan.

1 Comments:

Anonymous El del Ágora said...

¿Acaso no sabías que también servirías para bucear en lo insondable del deseo perfecto? ¿Acaso no te sirvió a vos, alguna vez, para mirar tu propia foto y despedir a la ingenuidad convirtiéndola en un temblor ansiado y trémulo? ¿Acaso…?

12:44 p.m.  

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