viernes, agosto 03, 2007

todo

que lo escriba todo, me dice, que guarde un registro de los días, de lo que pasa en los días. que transforme en letras, estos pequeños dibujos que la gente entiende, los sucesos que van poblando las horas (puede ser verdad, que el olvido sea la muerte). para después comparar tu estar de hoy con tu haber sido ayer. guardar esos insignificantes pedazos, como sacando fotos de la parada del micro, de los platos sucios, del dinero que le pago al dentista (y no me da factura), de las medias impares de natalia (natalia descalza persiste desafiante, aunque tiemble). escribirlo todo, dice. pero yo sé que ahí me encontraría el abismo. yo sé que al abismo me lanzaría una noche cualquier noche. y sería oscuro y vasto y profundo el abismo. y en el fondo del abismo estaría él. y nos encontraríamos por una única vez y recordaríamos de repente de cuando éramos el mismo. y nos consumiríamos ambos, condenados a ser dos deseantes de ser uno y siempre. habiéndonos devorado, carbonizados ambos, quién podría decir quién es quién ¿y acaso tiene días y letras la muerte? y luego, cómo se cuenta, cómo se escribe la muerte.

3 Comments:

Anonymous SofiaNitro said...

Claudia, Así como llega el silencio llegaran las palabras, no es una certeza sino mas bien un presentimiento.

2:39 p.m.  
Blogger Pablo Enrique Osorio Abud said...

La muerte debería escribirse de costado o de puntillas. Cómo soltando tinta en papel o dedos en el teclado. Pero si acaso la muerte fuera más vivaracha y nos soprendiera en una oración. ¡Oh! entonces se tiene que escribir con mayúsculas y esperar que no pida puntos sino comas.

9:02 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Si alguna vez dejas de escribir, algo se habrá secado en tu alma, entonces, una parte de tí estará inerte, muerta.
A mí me pasó, no dejes que te pase

12:11 p.m.  

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