miércoles, febrero 08, 2006

luna y cama

después de morir yo
ojalá
alguna mujer
planche amorosa
mis sábanas blancas
coloque amorosa
sobre la cama
mis almohadas blancas
silenciosas ellas
y acompañadas

ojalá
sus manos alisen
los dobleces
las dulces imperfecciones
de hilo

después de morir yo
por la noche
despejadas las cortinas
abiertas las ventanas

4 Comments:

Blogger carlatania said...

No puedes darte el lujo de pensar en morirte

Claudia, no pienses todavía en morir, no te deprimas. Estar sola es un tiempo para encontrarte a ti misma, para limpiar todos los rincones oscuros del alma, para aclarar con agua todas las culpas que los hombres nos echan...Cuando estés tranquila y feliz contigo misma, cuando la melancolía sea sólo una invitada de a momentos de inspiración, pero no compañera permanente...cuando te reencuentres después de tantos intentos y reintentos, ya no necesitarás buscar ni reincidir. Simplemente, ahí tendrás a alguien, ya no al hombre perfecto, ya no sabelotodo, ni solucionatodo, tampoco ese al que tenías que ayudar y proteger, a cambio de saciar la sed de ternura.
Ese alguien será tan claramente tuyo que no necesitará presentaciones y con toda seguridad, te romperá todos los esquemas. Mientras tanto, no puedes darte el lujo de morirte, ni de añorar al hombre caballo (que así como te llevaba en cabalgatas te daba buenas coces para dejarte "en tu sitio"), tampoco al soñador que perdió las alas tan pronto como su sueño se le hizo realidad porque fue más cobarde que el miedo.
Sé vos misma, vales mucho amiga.
No puedes darte el lujo de morirte, ni siquiera de imaginarlo.
Si te parece conocido lo que te digo, es porque, como toda mujer, yo también he sufrido y he pensado en morirme, pero tampoco puedo darme ese lujo.

10:27 a.m.  
Blogger claudia peña claros said...

Carlatania, gracias por estar así, siempre. No es pensando en morirme que escribí esto, es decir, no siento deseos de morir. Pero es lindo dejarse ir con la palabra, y pensar que en nuestra ausencia va a haber una mujer delicada, que cuide todo aquello que amamos, y que la muerte, como buena nodriza, irá simplificando, aclarando todo lo que uno ha sido. Como que lo que queda de uno cuando uno ya no está, es lo que hasta la muerte cuida, entonces soñar con dejar recuerdos luminosos, como habitaciones bien ventiladas y camas blancas. No deseo la muerte, tampoco le temo. No sueño con el hombre perfecto, pero intento ser fiel a mi cuerpo, y cuando mi cuerpo dice, hago lo posible por escucharlo atenta, y descifrar los pálpitos y los humores. Hay una realidad que va más allá de todo lo que vemos y tocamos, es un mundo que está dentro nuestro, silencioso, que responde a otros ecos, que no admite censuras ni racionalidad. Desde ahí intento escribir. Desde el sótano, desde el abismo, que no es oscuridad necesariamente. Desde mí misma, que es también otra, que no conozco.

3:05 p.m.  
Blogger Joup said...

Uyy Profundo, mujeres, somos tan lindas, tan Tan TAn TAN! mujeres.

FEliz dia de la mujer :)
Me agrada leerla sabe?..
:) si me deja me gustaria tutearla :D..

Besos y abrazos de esperanza!!!

12:11 a.m.  
Blogger claudia peña claros said...

TE OBLIGO a tutearme, plis.

2:35 p.m.  

Publicar un comentario

<< Home