jueves, septiembre 28, 2006

Nostalgia

A veces los viajes confunden. Se cree una que ese tiempo suspendido forma parte de la vida. Como si esas horas fuera de casa sirvieran para rellenar luego la ventana vacía del baño, la sandalia rota, los niños enfermos. Los viajes suceden cuando Dios descansa. Relaja sus manos y nosotros emprendemos la travesía. Corta o larga, depende del agotamiento de Dios. Y claro, cuando despierta, volvemos a casa y guardamos la ropa (todo en su lugar). Pero Dios, que no sabe nada de lo que pasó, deja sueltos esos hilos: el nombre aquél que nos parece tibio, algún gesto dulce. Hilos huérfanos de nudos.

La nostalgia es la certeza de aquella trama que Dios ignora, y que nunca se tejió.

2 Comments:

Blogger Ciclista del valle said...

¿"huérfanos de nudos" quiere decir "sin nudos"?

6:31 p.m.  
Blogger claudia peña claros said...

Sí, sin nudos, pero más que eso: huérfanos, es decir, abandonados, incompletos, solos, nostálgicos.

10:06 a.m.  

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